
Somos parte de una historia de fe que ha recorrido el mundo, y hoy, esa misma pasión arde en el corazón del sur de Bogotá. Nuestra identidad está arraigada en un legado de servicio y en una misión que nos impulsa a seguir adelante.
La Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular nació del ministerio dinámico de Aimee Semple McPherson, una pionera y evangelista apasionada que a principios del siglo XX compartió el evangelio de Jesucristo por todo Estados Unidos y el mundo.
En 1922, durante un sermón en Oakland, California, la hermana Aimee recibió una visión inspirada en el libro de Ezequiel que describía el ministerio cuádruple de Jesús:
Este mensaje, conocido como el "Evangelio Cuadrangular", se convirtió en el corazón de un movimiento que, el 1 de enero de 1923, inauguró el Angelus Temple en Los Ángeles, una base desde la cual el evangelio se transmitiría a través de servicios innovadores, medios de comunicación y un profundo compromiso con las misiones mundiales. Ese mismo espíritu pionero y esa pasión por la Gran Comisión es el legado que inspira nuestra historia aquí, en Bogotá.

Esa llama de fe llegó a los corazones de nuestros pastores, Oswaldo y Liliana Barrientos. Nacidos espiritualmente en la Iglesia Cristiana Cuadrangular de Cali, y siendo jóvenes amantes del Señor, atendieron con sensibilidad y obediencia el llamado del Espíritu Santo para establecer una obra en el sur de la capital colombiana.
Con más de 34 años en el ministerio, se han mantenido fieles al llamado por la gracia de Dios, velando por el bienestar espiritual de cada persona y trabajando incansablemente por la expansión del evangelio. Su liderazgo no solo ha nutrido a nuestra congregación local, sino que también ha impulsado y enviado obreros a nuevos lugares en Bogotá, Colombia y el mundo, continuando así el legado misionero de nuestro movimiento.

Hoy, en la Iglesia Cristiana Cuadrangular La Gran Comisión, somos una familia que sigue esa misma visión.
Nuestra misión es clara: ser luz, formar discípulos y ver hogares restaurados por el poder de Jesucristo. Te invitamos a ser parte de esta historia, un legado de fe que continúa escribiéndose cada día.